Las resistencias y las luchas en Latinoamérica, han hecho planteamientos muy novedosos sobre el gobierno comunitario y la defensa de la dignidad, y encarnan un humanismo que busca realizarse en la práctica. Con todo y los riesgos que existen para hacer valer sus formas y modos de vida, los pueblos originarios en rebeldía han sentando las bases de un proyecto de magnitud histórica que irradia al resto del continente. "Se vienen presentando alternativas, alcanzando una de las grandes profundidades que es el derecho a la diferencia y a la defensa de identidades comunitarias ancestrales",(González Casanova). En los hechos, América Latina está ejerciendo su derecho a la autonomía y a la autodeterminación a partir de la construcción de identidades culturales, políticas y jurídicas que adquieran rostro frente a las propuestas que ha venido planteando el imperialismo. Ya que durante los años veinte, Estados Unidos forjó el perfil de todo un estilo de vida y lucha. Fueron los años del Ku Kluxx Klan, con millones de simpatizantes; del racismo; de la "prohibición"; en donde se combinó la corrupción y el chantaje de los líderes sindicales y populares con las primeras campañas de la gran prensa, basadas en hechos reales y ficticios, en denuncias ciertas o totalmente falsas, destinadas a someter o acabar con líderes populares. La cultura de la trampa se convirtió en una política de masas.(Gonzáles Casanova).En los países de América Latina un modo de participación y acción políticas comunitarias, dignas y humanistas adquieren nuevas fisonomías en la cual "los pueblos indígenas juegan papeles muy importantes, particularmente en las regiones donde existieron grandes civilizaciones como la Azteca o Maya, en México, o como la Inca, en los países andinos", González CasanovaBolivia, Venezuela, Argentina,Ecuador, Uruguay y Brasil son países en los cuales las sociedades viven transformaciones, con diferentes matices, que dibujan una nueva alternativa en el concierto de las naciones del planeta donde imperan la ideología de libre mercado y la globalización económica desigual. La lucha anticapitalista comprende la lucha por la liberación de las naciones frente a la opresión del imperialismo; la lucha por la democracia, como una lucha fundamental en la toma de decisiones, en la cultura, la sociedad, política y economía. "Tendremos que decir que esto que señalamos como liberación y democracia se aproxima mucha a la idea de que los trabajadores y los pueblos decidan sobre el uso del producto y sobre los destinos de la sociedad y la economía y a eso también le podemos llamar socialismo.
lunes, 26 de noviembre de 2007
La ideología imperialistas expansionista de ayer y hoy.
El imperialismo es una de las formas que ha utilizado las grandes potencias mundiales para mantener su poderío. Para lograr impregnar la ideología imperialista expansionistas, quienes ostentan el poder hegemónico, emplean múltiples mecanismos de control y dominio, que son de carácter ideológico, económico y político, para que, según estos, ayudar al “desarrollo” de los pueblos más débiles.
Estados Unidos es uno de los países que ha hecho uso de estos mecanismos como son: la creación de nuevas formas de libre comercio para defender sus formas de conquista capitalistas con el neoliberalismo que ha hecho de este una manera de vender y crear nuevas empresas que se encarguen de manipular a los habitantes de países tercermundistas.
Estos monopolios creados en las potencias mundiales, que dicen invertir sus grandes capitales en los países pequeños y así crear fuentes de trabajo para sacar de la pobreza a las personas, en parte es verdad, pero al comienzo, ya que ellos hacen uso de su fortuna pero con ciertas condiciones que son impuestas, con la ayuda de sus Estados anfitriones. Las cosas que se les imponen son la creación de leyes que les beneficien solo a ellos.
“Las razones por las cuales los estados han aspirado a crear imperios a lo largo de la historia son de diversa índole, y podrían clasificarse, en términos generales, dentro de tres grupos: económicas, políticas e ideológicas. Asimismo, pueden distinguirse diversas teorías en razón del elemento al que se dé más relevancia”[1]
Los poderes hegemónicos que las grandes potencias mundiales han logrado obtener, esta coadyuvado por los diferentes medios que se inventaron para la dominación ideológica en base a la creación de los mass media que no son otra cosa que sus grandes aliados, ya que los hacen ver como los salvadores del mundo frente a quienes quieren destruirlo. El control que los medios de comunicación manejan son tan brutales que pueden hacer que una persona que no tiene odio por los demás, se lo incrusten como un bicho en el cerebro, este es el caso de la guerra en Iraq, en la que los Estados Unidos buscaron “defender” al planeta de posibles ataques a otros países, con las supuestas armas nucleares que tenían, y que nunca existieron.
Este es un ejemplo vivo de dominación, en la que hubo mucha mezcla de ideologías, políticas económicas para poder salir de las crisis e las que se encontraban, dominando a los Iraquíes y robándoles su fuente de economía que es el Petróleo.
En la parte de la dominación política lo que los EEUU han hecho es, supuestamente, dar donativos, ayudar a la gente de los países, pero poniendo les grandes trabas políticas, en las que son ellos quienes eligen a los gobernantes, y quienes ponen las reglas o leyes para la economía.
Uno de los casos son la creación de las diferentes formas de comercio como es el ALCA, el TLC, que lo que buscaban es meter en los pueblos pequeños sus productos que se fabrican en grandes cantidades y no lograron venderlas.
Ahora el único país que esta haciendo esto no es solo los Estados Unidos, tambien esta volviendo a ser Europa, Japón y China, a quienes estas formas de comercialización les ha favorecido.
La expansión imperialista no es del todo mala, pues existen países a quienes si se les ha beneficiado, como es el caso de India, Brasil y otros países en vías de desarrollo incluso han comenzado a competir económicamente con sus antiguas metrópolis. Por ello, sería aconsejable examinar la repercusión económica del imperialismo atendiendo a cada caso en particular.[2]
[1] http://mural.uv.es/martete/imper.htm
[2] http://mural.uv.es/martete/imper.htm
Estados Unidos es uno de los países que ha hecho uso de estos mecanismos como son: la creación de nuevas formas de libre comercio para defender sus formas de conquista capitalistas con el neoliberalismo que ha hecho de este una manera de vender y crear nuevas empresas que se encarguen de manipular a los habitantes de países tercermundistas.
Estos monopolios creados en las potencias mundiales, que dicen invertir sus grandes capitales en los países pequeños y así crear fuentes de trabajo para sacar de la pobreza a las personas, en parte es verdad, pero al comienzo, ya que ellos hacen uso de su fortuna pero con ciertas condiciones que son impuestas, con la ayuda de sus Estados anfitriones. Las cosas que se les imponen son la creación de leyes que les beneficien solo a ellos.
“Las razones por las cuales los estados han aspirado a crear imperios a lo largo de la historia son de diversa índole, y podrían clasificarse, en términos generales, dentro de tres grupos: económicas, políticas e ideológicas. Asimismo, pueden distinguirse diversas teorías en razón del elemento al que se dé más relevancia”[1]
Los poderes hegemónicos que las grandes potencias mundiales han logrado obtener, esta coadyuvado por los diferentes medios que se inventaron para la dominación ideológica en base a la creación de los mass media que no son otra cosa que sus grandes aliados, ya que los hacen ver como los salvadores del mundo frente a quienes quieren destruirlo. El control que los medios de comunicación manejan son tan brutales que pueden hacer que una persona que no tiene odio por los demás, se lo incrusten como un bicho en el cerebro, este es el caso de la guerra en Iraq, en la que los Estados Unidos buscaron “defender” al planeta de posibles ataques a otros países, con las supuestas armas nucleares que tenían, y que nunca existieron.
Este es un ejemplo vivo de dominación, en la que hubo mucha mezcla de ideologías, políticas económicas para poder salir de las crisis e las que se encontraban, dominando a los Iraquíes y robándoles su fuente de economía que es el Petróleo.
En la parte de la dominación política lo que los EEUU han hecho es, supuestamente, dar donativos, ayudar a la gente de los países, pero poniendo les grandes trabas políticas, en las que son ellos quienes eligen a los gobernantes, y quienes ponen las reglas o leyes para la economía.
Uno de los casos son la creación de las diferentes formas de comercio como es el ALCA, el TLC, que lo que buscaban es meter en los pueblos pequeños sus productos que se fabrican en grandes cantidades y no lograron venderlas.
Ahora el único país que esta haciendo esto no es solo los Estados Unidos, tambien esta volviendo a ser Europa, Japón y China, a quienes estas formas de comercialización les ha favorecido.
La expansión imperialista no es del todo mala, pues existen países a quienes si se les ha beneficiado, como es el caso de India, Brasil y otros países en vías de desarrollo incluso han comenzado a competir económicamente con sus antiguas metrópolis. Por ello, sería aconsejable examinar la repercusión económica del imperialismo atendiendo a cada caso en particular.[2]
[1] http://mural.uv.es/martete/imper.htm
[2] http://mural.uv.es/martete/imper.htm
domingo, 25 de noviembre de 2007
Ideología imperial expansionista ayer y hoy
Diego Ponce XOX
Es increíble saber cómo los países de Latinoamérica logran sobrevivir las terribles atrocidades y experimentos realizados por Norteamérica y los países poderosos del viejo continente, sobretodo al saber que existe este terrible proyecto en el cual consta reducir la población mundial al 50%.
Debemos considerar las actuales acciones del intervencionismo y las victorias de los movimientos revolucionarios en lucha por la liberación que se han hecho en los últimos años empezando por Cuba, continuando Venezuela, Bolivia, Chile, Brasil, y desde hace poco Ecuador. Estas luchas son lo que recoge el texto “imperialismo y liberación, una introducción a la historia contemporánea de América Latina” de Pablo Gonzáles Casanova.
El imperialismo es la práctica de dominación empleada por las naciones o pueblos poderosos para ampliar y mantener su control o influencia sobre naciones o pueblos más débiles; aunque algunos especialistas suelen utilizar este término de forma más específica para referirse únicamente a la expansión económica de los estados capitalistas, otros eruditos lo reservan para caracterizar la expansión de Europa que tuvo lugar después de 1870. Aunque las voces imperialismo y colonialismo tienen un significado similar y pueden aplicarse indistintamente en algunas ocasiones, conviene establecer ciertas diferencias entre ellas. El colonialismo, por lo general, implica un control político oficial que supone la anexión territorial y la pérdida de la soberanía del país colonizado. El imperialismo, sin embargo, tiene un sentido más amplio que remite al control o influencia ejercido sobre otra región, sea o no de forma oficial y directa, e independientemente de que afecte al terreno económico o político.
La síntesis de toda ideología de dominación imperial es el culto a "Lo Uno y único", en pérdida de lo diverso. No cabe en ella la dialéctica de la unidad en la diversidad.
“La historia contemporánea de América Latina abarca aproximadamente de 1880 a nuestros días. Corresponde a un proceso de ascenso y crisis del imperialismo y del sistema capitalista mundial. En las antiguas potencias coloniales y en Estados Unidos se desarrolla un nuevo tipo de empresa conocido como el capital monopólico, que ejerce gran influencia en los aspectos del Estado y combina las antiguas formas de expansión colonial con otras nuevas. Las conquistas de los pueblos más débiles y menos desarrollados se realizan con modernas técnicas militares; la imposición de gobernadores, nombrados directamente por las metrópolis, se complementa con la sujeción de los pueblos a través de sus propias clases gobernantes [...] A esa historia se enfrenta otra hecha de luchas de resistencia y liberación, en que las masas pugnan por no ser sometidas ni explotadas, o por romper los lazos que las atan [...] El actor principal de la integración de América Latina al imperialismo fue Estados Unidos, en particular sus hombres de negocios, sus gobernantes, sus aventureros y piratas. El actor principal de la liberación fueron las masas de América Latina” (…1...)
Las ideologías imperiales e imperialistas, expansionistas, racistas-clasistas, etnistas y machistas, son parte indesligable del tronco común de las teorías unilineales del "atraso" y del "progreso" occidental. De allí la urgencia de construir con los pueblos, referentes teóricos y metodológicos de naturaleza multilineal e intercultural. Para enfrentar en definitiva una globalización unilineal y unilateral como aplanadora imperial sobre nuestros pueblos y culturas, naciones y continente.
Debemos luchar continuando con nuestras ideologías, luchar contra el imperialismo para poder hablar de lo que se podría conocer como libertad.
(…1…Imperialismo y liberación “Pablo González Casanova”).
Debemos considerar las actuales acciones del intervencionismo y las victorias de los movimientos revolucionarios en lucha por la liberación que se han hecho en los últimos años empezando por Cuba, continuando Venezuela, Bolivia, Chile, Brasil, y desde hace poco Ecuador. Estas luchas son lo que recoge el texto “imperialismo y liberación, una introducción a la historia contemporánea de América Latina” de Pablo Gonzáles Casanova.
El imperialismo es la práctica de dominación empleada por las naciones o pueblos poderosos para ampliar y mantener su control o influencia sobre naciones o pueblos más débiles; aunque algunos especialistas suelen utilizar este término de forma más específica para referirse únicamente a la expansión económica de los estados capitalistas, otros eruditos lo reservan para caracterizar la expansión de Europa que tuvo lugar después de 1870. Aunque las voces imperialismo y colonialismo tienen un significado similar y pueden aplicarse indistintamente en algunas ocasiones, conviene establecer ciertas diferencias entre ellas. El colonialismo, por lo general, implica un control político oficial que supone la anexión territorial y la pérdida de la soberanía del país colonizado. El imperialismo, sin embargo, tiene un sentido más amplio que remite al control o influencia ejercido sobre otra región, sea o no de forma oficial y directa, e independientemente de que afecte al terreno económico o político.
La síntesis de toda ideología de dominación imperial es el culto a "Lo Uno y único", en pérdida de lo diverso. No cabe en ella la dialéctica de la unidad en la diversidad.
“La historia contemporánea de América Latina abarca aproximadamente de 1880 a nuestros días. Corresponde a un proceso de ascenso y crisis del imperialismo y del sistema capitalista mundial. En las antiguas potencias coloniales y en Estados Unidos se desarrolla un nuevo tipo de empresa conocido como el capital monopólico, que ejerce gran influencia en los aspectos del Estado y combina las antiguas formas de expansión colonial con otras nuevas. Las conquistas de los pueblos más débiles y menos desarrollados se realizan con modernas técnicas militares; la imposición de gobernadores, nombrados directamente por las metrópolis, se complementa con la sujeción de los pueblos a través de sus propias clases gobernantes [...] A esa historia se enfrenta otra hecha de luchas de resistencia y liberación, en que las masas pugnan por no ser sometidas ni explotadas, o por romper los lazos que las atan [...] El actor principal de la integración de América Latina al imperialismo fue Estados Unidos, en particular sus hombres de negocios, sus gobernantes, sus aventureros y piratas. El actor principal de la liberación fueron las masas de América Latina” (…1...)
Las ideologías imperiales e imperialistas, expansionistas, racistas-clasistas, etnistas y machistas, son parte indesligable del tronco común de las teorías unilineales del "atraso" y del "progreso" occidental. De allí la urgencia de construir con los pueblos, referentes teóricos y metodológicos de naturaleza multilineal e intercultural. Para enfrentar en definitiva una globalización unilineal y unilateral como aplanadora imperial sobre nuestros pueblos y culturas, naciones y continente.
Debemos luchar continuando con nuestras ideologías, luchar contra el imperialismo para poder hablar de lo que se podría conocer como libertad.
(…1…Imperialismo y liberación “Pablo González Casanova”).
sábado, 24 de noviembre de 2007
“La expansión Imperialista, ayer y hoy”
Nombre: Christian Barzallo
Semestre: Tercero "C"
La carrera de dominación de América Latina y otras regiones del mundo por parte del imperialismo norteamericano, tiene como una primera etapa desde 1880 a 1933, época en la que iguala a la producción industrial inglesa y después de un periodo corto de 14 años llega a duplicarla. La acumulación de capital es uno de los factores claves para entender esta necesidad de dominación, de esta manera tratan por medio de la diplomacia de imponer sus intereses. Al no poder conseguir estos objetivos por la vía de la persuasión, recurren al empleo de la fuerza, desempeñando brutales campañas. La invasión y el genocidio, es una política de estado que acrecienta su insaciable apetito de consumo. Pero no todo les es fácil, tienen que lidiar con los brotes revolucionarios de países como México, Nicaragua, Republica Dominicana, Haití, entre otros. El triunfo de la revolución antimperialista mexicana junto con la revolución bolchevique, hace que el socialismo y el comunismo, se convierta en un peligro inminente para los intereses imperialistas. En la segunda etapa de dominación del imperio entre los años de 1934 y 1959, EE.UU. comienza a consolidar su hegemonía, empleando políticas “pacíficas” de integración económica. Una muestra de esto es lo que Roosevelt llamó de “buena vecindad”. En esta etapa Estados Unidos, inicia un contrataque dirigido a la destrucción de los “movimientos nacionalistas”, que antes eran tolerados. Se desata una ola de persecuciones en contra de las organizaciones sociales y movimientos comunistas. Con la creación de organizaciones como la ORIT (Organización Interamericana Regional del Trabajo) y manejando un discurso que apela a la falsa “mejora de las condiciones laborales y el modelo de vida”, pretenden acabar con las organizaciones de obreros. Los hegemones están íntimamente involucrados en la censura de hechos de corrupción y chantaje a manos de los servidores públicos y privados. Otra forma de dominación ideado, son el aparecimiento de las empresas multinacionales que comienzan a invadir y a acabar con las empresas latinoamericanas. Este modelo hegemónico, a más de influir en el pensamiento de las burguesías de los países latinoamericanos, establece un sistema de exclusión racial, de clase y xenófobo atroz, en contra de las minorías étnicas. Muchas de estas visiones introducidas con la ayuda de la industria cinematográfica de Hollywood, la radio y la televisión. Esta última etapa de conquista que va desde 1960 hasta la actualidad se caracteriza por la crisis y la decadencia que va mostrando el imperialismo, cada día va perdiendo fuerza. Derrotas como las perpetradas en Vietnam y gestas heroicas como las realizadas en Cuba, dan cuenta de que si es posible enfrentarse al monstruo del norte. El surgimiento de la sociedad cubana, superando muchas dificultades y aun con el bloqueo económico impuesto, dan cuenta de esto. El surgimiento de una conciencia social en los países latinoamericanos que se levanta sobre los fracasos de las políticas imperialistas, es otro índice de esta decadencia del modelo consumista. Solo es cuestión de tiempo, para que el imperio caiga por acción de su propio modelo.
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Christian Barzallo V
“La expansión Imperialista, ayer y hoy”
La carrera de dominación de América Latina y otras regiones del mundo por parte del imperialismo norteamericano, tiene como una primera etapa desde 1880 a 1933, época en la que iguala a la producción industrial inglesa y después de un periodo corto de 14 años llega a duplicarla. La acumulación de capital es uno de los factores claves para entender esta necesidad de dominación, de esta manera tratan por medio de la diplomacia de imponer sus intereses. Al no poder conseguir estos objetivos por la vía de la persuasión, recurren al empleo de la fuerza, desempeñando brutales campañas. La invasión y el genocidio, es una política de estado que acrecienta su insaciable apetito de consumo. Pero no todo les es fácil, tienen que lidiar con los brotes revolucionarios de países como México, Nicaragua, Republica Dominicana, Haití, entre otros. El triunfo de la revolución antimperialista mexicana junto con la revolución bolchevique, hace que el socialismo y el comunismo, se convierta en un peligro inminente para los intereses imperialistas. En la segunda etapa de dominación del imperio entre los años de 1934 y 1959, EE.UU. comienza a consolidar su hegemonía, empleando políticas “pacíficas” de integración económica. Una muestra de esto es lo que Roosevelt llamó de “buena vecindad”. En esta etapa Estados Unidos, inicia un contrataque dirigido a la destrucción de los “movimientos nacionalistas”, que antes eran tolerados. Se desata una ola de persecuciones en contra de las organizaciones sociales y movimientos comunistas. Con la creación de organizaciones como la ORIT (Organización Interamericana Regional del Trabajo) y manejando un discurso que apela a la falsa “mejora de las condiciones laborales y el modelo de vida”, pretenden acabar con las organizaciones de obreros. Los hegemones están íntimamente involucrados en la censura de hechos de corrupción y chantaje a manos de los servidores públicos y privados. Otra forma de dominación ideado, son el aparecimiento de las empresas multinacionales que comienzan a invadir y a acabar con las empresas latinoamericanas. Este modelo hegemónico, a más de influir en el pensamiento de las burguesías de los países latinoamericanos, establece un sistema de exclusión racial, de clase y xenófobo atroz, en contra de las minorías étnicas. Muchas de estas visiones introducidas con la ayuda de la industria cinematográfica de Hollywood, la radio y la televisión. Esta última etapa de conquista que va desde 1960 hasta la actualidad se caracteriza por la crisis y la decadencia que va mostrando el imperialismo, cada día va perdiendo fuerza. Derrotas como las perpetradas en Vietnam y gestas heroicas como las realizadas en Cuba, dan cuenta de que si es posible enfrentarse al monstruo del norte. El surgimiento de la sociedad cubana, superando muchas dificultades y aun con el bloqueo económico impuesto, dan cuenta de esto. El surgimiento de una conciencia social en los países latinoamericanos que se levanta sobre los fracasos de las políticas imperialistas, es otro índice de esta decadencia del modelo consumista. Solo es cuestión de tiempo, para que el imperio caiga por acción de su propio modelo.
viernes, 23 de noviembre de 2007
La ideología imperial expansionista
Para muchos no solamente basta con el poder otorgado por sus compatriotas, buscan tener el poder absoluto, sin tomar en cuenta que el poder es algo ficticio creado por el ser humano.
La ideología imperial expansionista es la idea de apoderarse de toda Latinoamérica y de algunos países estratégicos de África y Asia. Consiste en someter al continente por medio de algunos recursos el primero en utilizarse a sido la violencia.
El atacante es Estados Unidos, específicamente los presidentes de esa nación junto con los militares y miembros del congreso.
Han matado de hambre a nuestros pueblos, han atentado contra nuestra soberanía y todo por obtener algo ficticio como es el poder mundial.
Pablo González Casanova nos muestra en su texto tres periodos de este proceso:
El atacante es Estados Unidos, específicamente los presidentes de esa nación junto con los militares y miembros del congreso.
Han matado de hambre a nuestros pueblos, han atentado contra nuestra soberanía y todo por obtener algo ficticio como es el poder mundial.
Pablo González Casanova nos muestra en su texto tres periodos de este proceso:
- El primer periodo (1880 a 1993) consistía en invadir por vía marítima, pero no se logró concretar; entonces invadieron Nicaragua (1912 a 1925), Haití (1915 – 1934), República Dominicana (1916 – 1924), México (1914 – 1916).
- El segundo periodo (1934 a 1959) Estados Unidos trató de penetrar pacíficamente con la integración económica y coordinación de las fuerzas políticas y militares dentro de un sistema panamericano.
Debido a la crisis sufrida por Estados Unidos (1929 -1933) trataron de proponernos un mundo occidental, libre y cristiano debido a la amenaza del comunismo. En 1947, Estados Unidos determinó que toda ayuda económica y militar se justificaba por esta amenaza. - El tercer periodo (1960 – 1973, hasta la actualidad) se caracteriza por un replanteamiento de la acción contrarrevolucionaria de las clases dominantes en todos los campos: ideológicos, político, cultural, militar y económico.
Como se ha resumido en estos tres periodos se trataba de lograr la entrega de tierras de parte de nuestros gobernantes caso contrario se utilizaría la fuerza para ello.
Al parecer el concepto de ayuda es distinto en Estados Unidos, ya que por ayudarnos nos cobran más intereses en la deuda externa. Ingresan violentamente a matar, apoyan a gobiernos fascistas que han desaparecido a miles de personas y con la ayuda de nuestras fuerzas militares nos reprimen por considerarnos enemigos.
Nos han dado la idea de que lo mejor esta allá, convenciendo a muchos, hoy se quejan de los emigrantes sin considerar que han sido ellos quienes nos vendieron la idea que su país es mejor que el nuestro. Y todo pos el sueño de imperio en el que nos quieren incluir a nosotros como esclavos.
Cuando Jhon F. Kennedy era candidato presidencial, proclamó en San Antonio de Texas: “Hace siete años existían quince hombres fuertes que dominaban a sus países en América Latina. Hoy solo hay cinco. Dentro de tres años no habrá ninguno”
“En 1965, el propio congreso de Estados Unidos aprobó la resolución 560 por la cuál proclamó el derecho de Estados Unidos a emplear sus fuerzas armadas en cualquier país del continente”.
Lo que nos habían ofrecido para solucionar nuestra crisis nunca lo cumplieron. Aumentando aún más la crisis dejaron a 11.000 personas desempleados.
Parecería que esta idea ha quedado en el pasado pero en la actualidad la guerra desatada contra Irak, nos demuestra lo contrario. Han invadido con la excusa de supuestas armas biológicas y por defender la democracia, tratando de esta manera de disimular su interés por el petróleo.
En la actualidad, interfieren silenciosamente en nuestros conflictos, nos invadido pero aún no nos controlan; el petróleo latinoamericano ya no es su prioridad puesto que cosechando lo que sembraron están en búsqueda de nuestro líquido vital, el cuál será la excusa para la próxima masacre.
- Mónica Vargas –
Las citas mencionadas han sido tomadas de:
Imperialismo y liberación, Pablo González Casanova; Siglo veintiuno editores s.a., Segunda edición, 1979.
Imperialismo y liberación, Pablo González Casanova; Siglo veintiuno editores s.a., Segunda edición, 1979.
La agonía del imperialismo CARLOS BUSTOS 3 "C"
Sin duda es increíble como los países latinoamericanos han logrado sobrevivir las diferentes acciones, realizadas por los Estados Unidos principalmente, para apoderarse del mundo. La idea de hacer visible una realidad poco conocida, en algunos casos ignorada por completo: las acciones de intervención por las agencias estadounidenses en América Latina. Es lo que el libro recoje en esas historias mostrando no sólo las acciones del intervencionismo sino las victorias de los movimientos revolucionarios en lucha por la liberación.
Este apoderamiento del mundo comienza a través del desarrollo del capitalismo monopólico en los diferentes países, tomando fuerza cada vez más en la región; la apropiación cada vez más privada, tiene nombre propio en el capitalismo imperialista: los monopolios, sustitutos de la libre competencia, que en tiempos de crisis se apoderan de los despojos dejados por las quiebras, y en tiempos de auge acaparan la bonanza.
El capital financiero de los grupos monopolistas, sin perder sus raíces nacionales se ha convertido en el rey del capital que, como una gran red envolvente ahoga a todos los países. Es el caso de Estados Unidos que al consumir mucho más de lo que produce, se ha sumergido en un gran déficit calificado por algunos de sus intelectuales burgueses como «gobierno en bancarrota, en la medida que no puede pagarle a sus acreedores».
El tránsito a la fase imperialista no suprimió, ni siquiera mermó, sino que aumentó la frecuencia, profundidad y devastación de las crisis económicas, pues el dominio y concentración del capital financiero de los grupos monopolistas amplificó en cientos de veces la anarquía de la producción, y ha llevado al límite el antagonismo de la contradicción fundamental del sistema capitalista, sin olvidar que, «las crisis —las crisis de toda clase, sobre todo las crisis económicas, pero no sólo éstas— aumentan a su vez en proporciones enormes la tendencia a la concentración y el monopolio.»
En estos precisos momentos, el dólar, la unidad monetaria que por tradición es considerada como la más fuerte y la más utilizada en el mundo en transacciones, esta devaluandose como nunca lo había hecho; también en latinoamérica actualmente se está consolidando una red integra de anti imperialismo conducido por gobiernos socialistas completamente democráticos, estos también piensan en hacer un banco que suplante a las redes financieras norteamericanas y europeas, latinoamérica esta perdiendo el miedo a los EEUU, y confrontandolo cada vez más directamente.
Otro golpe fue el dado en la ONU el pasado mes cuando 197 paises apoyaron la rebocatoría del embargo a Cuba, poco a poco el monstruo caerá.
Este apoderamiento del mundo comienza a través del desarrollo del capitalismo monopólico en los diferentes países, tomando fuerza cada vez más en la región; la apropiación cada vez más privada, tiene nombre propio en el capitalismo imperialista: los monopolios, sustitutos de la libre competencia, que en tiempos de crisis se apoderan de los despojos dejados por las quiebras, y en tiempos de auge acaparan la bonanza.
El capital financiero de los grupos monopolistas, sin perder sus raíces nacionales se ha convertido en el rey del capital que, como una gran red envolvente ahoga a todos los países. Es el caso de Estados Unidos que al consumir mucho más de lo que produce, se ha sumergido en un gran déficit calificado por algunos de sus intelectuales burgueses como «gobierno en bancarrota, en la medida que no puede pagarle a sus acreedores».
El tránsito a la fase imperialista no suprimió, ni siquiera mermó, sino que aumentó la frecuencia, profundidad y devastación de las crisis económicas, pues el dominio y concentración del capital financiero de los grupos monopolistas amplificó en cientos de veces la anarquía de la producción, y ha llevado al límite el antagonismo de la contradicción fundamental del sistema capitalista, sin olvidar que, «las crisis —las crisis de toda clase, sobre todo las crisis económicas, pero no sólo éstas— aumentan a su vez en proporciones enormes la tendencia a la concentración y el monopolio.»
En estos precisos momentos, el dólar, la unidad monetaria que por tradición es considerada como la más fuerte y la más utilizada en el mundo en transacciones, esta devaluandose como nunca lo había hecho; también en latinoamérica actualmente se está consolidando una red integra de anti imperialismo conducido por gobiernos socialistas completamente democráticos, estos también piensan en hacer un banco que suplante a las redes financieras norteamericanas y europeas, latinoamérica esta perdiendo el miedo a los EEUU, y confrontandolo cada vez más directamente.
Otro golpe fue el dado en la ONU el pasado mes cuando 197 paises apoyaron la rebocatoría del embargo a Cuba, poco a poco el monstruo caerá.
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